Está mañana en el banco había un cola que llegaba a la puerta y en la cola -a parte de la mujer inglesa con un doctorado en quejarse de todo- había una pareja joven punky coxina hardcoreta (como se llama a ellos mismo) a la última: tatuajes, piercings, dilataciones, acesorios, camiseta rebelde, vans y Raybans. Estoy casi 100 % que si les hubiera preguntado que grupos de música escuchan no me habrían contestado La oreja de Van Gogh o Pignoise.
Está tarde estaba leyendo un artículo sobre la feria de libro de Madrid y que tan solo queda una semana. En el artículo aparecían los libros que habían arrasado en la feria y había una columna sobre los libros "revolucionaros" que destacaban por su anonimato: La insurrección viene, Llamamiento y otros fogonazos, Soldados en el jardín y La movilización global. No son exactamente libros que yo elegiría para leer por diversión, pero si me los mandarán para leer puede ser que me gustarían o detestaría, pero eso no es la conclusíon a la que quería llegar. Inmediatamente después de leer el artículo y las definiciones (liberalismo existencial : Actitud que propugna admitir en lo sucesivo como natural una relación con el mundo basada en la idea según la cual cada uno tiene su vida.) pensé en la pareja del banco.
Yo se que soy -y admito ser capitalista- pero eso no significa que sea mini-Adam Smith y neoliberal, por eso no comprendo muy bien a la gente que se declara abiertamiente anarquista o comunista (no quiero ofender a nadie) y después son los primeros en comprarse las últimas Raybans mientras se tatúan en la muñeca el símbolo del anarquismo (no todos son así; sólo los muy hipócritas). Me gusta imaginarme historias y como es la vida de las personas desconocidas que veo por la calle y así me he imaginado a la pareja del banco.
Yo cuando compró algo miró la etiqueta para ver si fue probado en animales (aún no he encontrado una pasta de dientes que ponga eso), los huevos le digo a mi madre que compra los que que pongan que las gallinas fueron cultivadas en campo abierto -aunque seguramente son todos iguales y vienen de la fábrica- porque así me siento más tranquila.
No me declaró anarquista para ir luego a El Corte Inglés y comprarme una camiseta la frase "Born Wild" pensando: "Esa camiseta aclarará mi posición en lucha contra el Sistema!"
No debería criticar a la ideologías de los demás porque no me gustan, pero no veo lógico ni posible crear una anarquía ahora con toda la falsa, egocéntrica, superficial e insolidaria. Se supone que todo el mundo se comportará perfectamente y respetaría a los otros, pero no hay qe ir más lejos que a una discoteca o a la cantina del instituto.
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